Agotamiento que no se cura
Duermes, pero no descansas. Funcionas, cumples, sostienes, y por dentro algo se va apagando poco a poco sin que sepas por qué.
Te cuidas, entrenas, vas a terapia, y aun así vives con tensión, cansancio y un fondo de alerta que no se va. No es falta de disciplina. Es tu fascia. Y tiene solución.
Lo que sientes tiene nombre. Y entenderlo es el primer paso para cambiarlo.
Duermes, pero no descansas. Funcionas, cumples, sostienes, y por dentro algo se va apagando poco a poco sin que sepas por qué.
Cuello, lumbar, mandíbula. Un estado de alerta permanente que ya parece normal. Tu sistema nervioso lleva demasiado tiempo sin poder soltar.
Ciclos irregulares, digestiones lentas, rigidez que aparece de la nada. No es tu cabeza: es tu tejido sosteniendo lo que no has podido soltar.
Todo lo que tu cuerpo lleva años intentando decirte, explicado y con ejercicios prácticos para empezar hoy.
Sin jerga, sin exigencia. Solo herramientas que puedes usar desde hoy.